Transhumanismo, atándonos a un personaje


Nota inicial: Si esperas encontrar en este escrito algo sencillo de digerir, no sigas:)

Hermoso artículo de Chitauri: "Soy demasiado consciente de la fugacidad de la existencia"

Creo que él piensa que estar en constante y dolorosa consciencia de la fugacidad es algo así como una enfermedad, un estado no "sano" Y no lo es ciertamente. No es para mi lo "sano/natural". Porqué mi intuición me dicta que lo insano para un alma eterna es aceptar como lo normal, la finitud.

Quizá chitauri entiende el transhumanismo como una cierta conquista de la permanencia (al menos en un mayor largo plazo), un cierto alivio a la desesperación de una vida que acaba más pronto de lo que podemos comprender cuando somos jóvenes.

En mi caso, ni aún adquiriendo un cuerpo artificial al que trasvasar mi conciencia me parecería natural esta realidad 3D. Porqué sencillamente seguiría atada a "este personaje virtual" en el que nos convierten, más tiempo del que estamos acostumbrados, y mientras no se demuestre lo contrario, me quedaría atada por añadidura a este entorno de sufrimiento generalizado. Mayor sufrimiento si cabe porque dudo además, que este trasvase se permitiese a todo quisque. El "aún hay clases", se manifestaría aquí con toda la crudeza (como se refleja en algunos libros de ciencia ficción). Y ver como yo sobrevivo mientras otros no pueden "pagárselo", tendrá que ser para cualquier alma limpia, una experiencia terrible.

Más aún ¿por qué habrían de permitir las élites de una sociedad basada en el sufrimiento, una nueva sociedad basada en el derecho a la felicidad real en un mundo sin un fin demasiado cercano para el cuerpo, en un mundo sin sufrimiento físico porque es factible cambiar de cuerpo cuando aparece?. ¿De repente los recaptadores de loosh habrían cambiado de dieta?

TRANSHUMANISMO (CÓMO TRASVASE DE CONCIENCIA A OTRO CUERPO) EL PROBLEMA RADICARÍA EN EL TRASVASE DE LA CONCIENCIA DEL PERSONAJE, NO DEL SER


El problema no es sólo anticipar y experimentar la sensación tan dolorosa de perderse uno mismo con la desaparición como dice él "del personaje"; sintiéndose plenamente impotentes, sabiéndose carentes de total control en la decisión de la desaparición de este demasiado querido actor nuestro, entregando el empoderamiento desde la asumpción de la inferioridad a cualquier ser superior que pasase por aquí.

El problema gordo para mi es la necesidad, (no sé si artificial o quizá conectada de alguna manera a nuestro inconsciente, artefacto este que guardaría toda la información y que por ello quizá nos conectaría a su vez, a nuestra esencia, a nuestro ser real), de desear atar a ese personaje, a vivir con alguien que ni sabe quien es: él mismo.

El borrado de memoria pre-encarnación, nos pone ante un "yo real" completamente desconocido para el "yo construido" en esta "supuesta" reencarnación. Un yo construido precisamente a partir de lo aprendido en las inter-relaciones con otros. Primero la familia, luego el entorno. Una familia impostada, una "supuesta" familia de la que no tenemos constancia ni forma de verificar  que se corresponde con las auténticas relaciones especiales de nuestra primera esencia, de nuestra única y real esencia.

Un yo-actor que construye su identidad en función de relaciones con posibles actores, extraños a lo mejor a nuestra alma, puestos ahí, seleccionados con algunos requisitos especiales ¿para?.. según autores como Eve Lorgen, para destilar puro loosh. Una identidad construida y no inocentemente desde las historias de amor/odio, importancia para otros 

Un yo acostumbrado a pensar en "carencias", en buscarse la vida para satisfacer carencias, por "miedo a". Un yo acostumbrado al concepto "supervivencia" como si fuera un concepto "normal". Un yo que no imaginaría jamás lo extraordinaria que podría ser su vida si accediese a sus potencialidades olvidadas.

¿De que me vale a mi amar a mi familia, una familia que me eliminarán "otros" cuando les de la gana, a lo largo de mi historia de alma en la materia, para volver a pegotearme (eso del apego, pero más desagradable) con algunos otros nuevos extraños en nuevas historias interminables? Algunos dirán que el amor nunca es pérdida. Para mi desde luego es pérdida, y hablo en concreto de perder a los que amo (sean o no relaciones de mi ser esencial o "a posteriori y prefabricadas"), en pleno pegoteo (porque perder a los que odio, como que está muy bien:)

Con la familias, o los seres emocionalmente "activos en interrelación con nosotros" cercanos, se construye lo que somos, la identidad (lo que hemos sufrido, los que nos sirvieron para "crecer", los que nos sirven de modelo, etc, etc). Estos modelos, estos limitadores o expansores de lo que hemos llegado a ser, son "los otros", tan perdidos de si mismos como nosotros mismos, ¡Y están modelando lo que creemos que somos! ¡Es como dejarse guiar a la hora de decidir lo que queremos "ser" o "conseguir" en la "vida", por una persona que carezca de sentidos!

Todos estos "perdidos" (citando a la famosa serie de tv), son los que han edificado ese gran grupo llamado sociedad en el que vivimos. Grupo que se configura y se mantiene funcionando por un grupo de personas que no tiene ni idea de lo que de verdad es (y que por tanto desconoce lo que realmente quiere, siendo ellos los que nos transmiten su versión de lo que es deseable y querible "en la vida", el sentido de "para que es la vida", el porqué estamos aquí)

Y con todo este percal, ¿Nosotros queremos realmente, gracias al transhumanismo, seguir viviendo con el actual personaje todo lo que podamos?, hablemos de siglos por ejemplo. Hablamos de una existencia larga, larga, en una civilización basada en valores construidos a partir de mentiras, en total ceguera de lo que somos. ¿No es esto un sinsentido? ¿No sería más urgente y prioritario, saber quien o quienes somos, saber así lo que es valioso para nosotros, lo que DE VERDAD queremos y luego ya hablaremos de como construir permanencia en un entorno de personas que ya se han encontrado a si mismas, de autenticidad, no de falsedad posiblemente estimulada exteriormente?

¿QUIÉN SOY?

A mi me parece dramático que la pregunta del despertar de los monjes zen sea precisamente: "¿Quién soy?". ¿Qué mejor expresión que esta, para reflejar la impotencia de la humanidad, que carece de forma alguna de acceder a lo que de verdad es? ¿Qué mayor estado de indefensión que soltar a alguien sin memoria en algún sitio y contarle un montón de datos sobre lo que es, datos que ni puede contrastar ni verificar, y que envueltos en el halo de magia correspondiente (contactismo, canalización, pre-vida- ecms, etc), se considerarán por los desesperados e ingenuos e indefensos seres humanos como información válida?

LA ANTI-NATURALIDAD EN LA DESAPARICIÓN DEL PERSONAJE OCULTA UNA MAYOR ANTINATURALIDAD: LA DE NO PODER SABER QUIEN SOMOS.

En mi opinión, no es que no haya naturalidad en la construcción o en la desaparición del personaje. Es que no hay naturalidad en la misma existencia de los personajes. En este juego de almas que salen de otras almas-portales, en un proceso biológico ¿natural? (¿es natural que un alma salga de otra alma? ¿qué te dice tu intuición?

El hecho del nacimiento, del como aparecen en 3D la almas aquí diferenciadas en los roles de "padres" e "hijos",  es para mi, como haber entrado en una realidad extraña en la que por carecer de referentes y referencias, tomaremos como "lo normal" cosas que desde la lógica y la intuición -al menos desde mi rara lógica- son antinaturales. ¡Solo es lo "normal" porqué carecemos de referencias con las que comparar!

EL TRANSHUMANISMO POST AUTO-RECONOCIMIENTO

Creo que el transhumanismo (hablo del trasvase de conciencia a un cuerpo nuevo) es una opción válida mientras no hayamos aprendido a manejar el cuerpo desde la mente con total operatividad (como prueban los ejemplos de Huaxia o noesiterapia, desde tal dominio, la regeneración se produciría desde el control de la mente/espíritu)  para poder seguir experimentando las realidades que deseamos desde vehículos materiales que aún se dañan. Y por supuesto en un entorno de justicia y hermandad real con el resto de las almas. Un transhumanismo, en el que ya tuviésemos contacto sin dificultades con nuestro ser energético incluso para poder elegir experimentar desde la materia o sin ella. Pero en este mundo nuestro, más que sospechoso de estar intervenido.. alejados de lo que realmente somos, sin tener claro por tanto, si esta experiencia es la que preferimos experimentar o quizá haya alguna otra mejor, como que me lo pensaría.


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